viernes, 29 de octubre de 2010

MIGUEL HERNÁNDEZ Y MARIBEL


A Maribel

La maestra llegó a clase preocupada. Corría el año 1978 y ella impartía clases en una escuela pequeña de un pueblo jornalero de la campiña sevillana. Natural de Valencia (Ché la llamaban los íntimos), se enamoró de un cordobés y terminó viviendo en Sevilla. Después de acabar sus estudios de Asistenta Social decidió ser maestra porque era lo único que se podía estudiar en Córdoba.
Aquella mañana llegó la maestra un poco triste a la clase de octavo de EGB donde sólo había 17 niños y niñas. Había recibido una visita de inspección y la inspectora le había dicho muy seria:
-¡Mucho Miguel Hernández! ¡Mucho Miguel Hernández! Pero...¿Y Garcilaso?

Entonces se fue a la pizarra y escribió:

Sonreír con la alegre tristeza del olivo.
Esperar. No cansarse de esperar la alegría.
Sonriamos. Doremos la luz de cada día
en esta alegre y triste vanidad del ser vivo.

Me siento cada día más libre y más cautivo
en toda esta sonrisa tan clara y tan sombría.
Cruzan las tempestades sobre tu boca fría
como sobre la mía que aún es un soplo estivo.

Una sonrisa se alza sobre el abismo: crece
como un abismo trémulo, pero valiente en alas.
Una sonrisa eleva calientemente el vuelo.

Diurna, firme, arriba, no baja, no anochece.
Todo lo desafías, amor: todo lo escalas.
Con sonrisa te fuiste de la tierra y del cielo.

Cuando se cumplen 100 años del nacimiento del poeta alicantino que da nombre a la calle en que nací, no puedo dejar de recordar a la maestra que me enseñó a amar sus versos.

sábado, 16 de octubre de 2010

La maestra analógica y el alumnado digital

La tutora de este grupo de sexto es una maestra analógica que a punto estuvo de caer en el precipicio de la brecha digital de género. Tuvo la suerte de toparse como compañera a Lola y desde entonces está montada en este carro de las TIC, aunque a veces se asombra de su arrojo al emprender aventuras de las que no sabe si saldrá indemne.

Desde el curso pasado, la clase tiene un blog de aula pero como la temeridad de la maestra no conoce límites, este año también cuentan con un blog para inglés y francés. Por si fuera poco se han propuesto que cada niño y cada niña tenga su blog personal.

Todo habría ido sobre ruedas si los demonios de las TIC ( que haberlos haylos, como las meigas) no se hubieran aliado contra la maestra. Una mañana, se plantó ella tan ufana con su fantástica pizarra digital a explicar cómo se hacía un blog en blogger y he aquí que le piden verificar la identidad y un número de teléfono móvil.

-Ni pensarlo, dijo a su alumnado. No vayáis a dar ningún teléfono. Lo intentaremos en casa.

Así, cada cual a su manera, se hizo su blog, de forma que a mediados de octubre sólo 7 de las 26 criaturas aún no lo habían conseguido.

Hoy, que es el día que más tiempo seguido permanece en la tutoría, se ha propuesto dedicar varias sesiones a enmendar entuertos.

Cuando llegan del recreo, la maestra se arma de una tiza y en la pizarra de toda la vida, repasa las tareas pendientes y las futuras.

En primer lugar, como actividad de Ciudadanía, deberán leer la prensa digital y buscar por parejas la noticia del día. A los diez minutos, (se les da un tiempo porque si no no terminan nunca) cada pareja expone su propuesta y se vota la noticia más importante.

Para inglés tienen que hacer un VOKI que hable sobre rutinas diarias utilizando adverbios de frecuencia.

Todavía hay quien no ha entregado un esquema de los sustantivos realizado en CMAP.

Antes de dar el pistoletazo de salida se recuerdan las normas y se escriben en la pizarra, por si acaso.

Dos niños han olvidado el ordenador, por lo que hay que recolocarlos con compañeros. C. lo trae descargado.

-¿Puedo pedir un cargador?, pregunta.

-No, no puedes, te pones con tu compañera, le responde la maestra a la que le duele el alma de decir que hay que traer los ordenadores cargados.

La primera actividad se hace en un momento. Se debaten las noticias propuestas. F. explica el conflicto del Sáhara y qué es la OTAN. C. quiere saber cuántas pesetas son los cuatro millones que tiene que entregar Isabel Pantoja como fianza por el caso Malaya. Al final, ” El rescate de los mineros chilenos” es elegida la noticia del día. Las dos parejas que la propusieron se sientan juntas para redactarla y colgarla en el blog de aula.

El resto de la clase acomete el resto de tareas.

MA lleva días diciendo que no puede acceder a su correo electrónico. Se sienta al lado de la maestra con el portátil. Intentan averiguar dónde está el error, hasta que desisten y deciden que MA abra un nuevo correo.

-Ya te he mandado el CMAP, Pepa, dice A.

La maestra, mientras MA se crea una nueva cuenta de gmail, abre su propio correo.

-Tienes que exportarlo como imagen, A., le responde. Que te lo explique tu compañero.

MA ya ha abierto una nueva cuenta de correo.

-¡Vaya! No tengo ningún contacto, refunfuña.

L. se acerca con el portátil en la mano.

-¿Cómo le puedo quitar los cascos a mi VOKI?

-Ahora no sé, prueba a cambiarle el pelo.

MA , estrenando cuenta de gmail, se aventura con blogger, pero no es posible hacer el blog.

-Ya iba a ser demasiada suerte que me salieran dos cosas bien el mismo día, exclama resignado y se va a su mesa.

G. se levanta con su VOKI recién hecho.

-¿Cuál es el código que tengo que copiar?

La maestra está ya un poco mareada. Se levanta y pide silencio.

-Por favor, suplica, así no me puedo concentrar.

F. está hecho un brazo de mar. Disfrutando como un loco, atiende las dudas de cuatro compañeras que lo rodean.

Con la clase un poco más calmada, la maestra mira la pantalla de G.

-Tienes que publicarlo.

Lu grita entusiasmada desde su sitio:

-¡Ya te he enviado el código, Pepa!

Mientras abre el correo, y accede al blog, ve que V. se sitúa a su lado.

-Espera, V.

La maestra enciende la pizarra digital y aguarda a que la clase se calle. Entonces escuchan el VOKI de Lu hablando inglés con acento escocés. Lo repite dos veces. Lu está feliz.

-¿Lo cuelgo también en mi blog?, pregunta Lu.

-Por supuesto.

V sigue esperando. No sabe cómo enviar el esquema de los sustantivos. La maestra le ayuda por fin.

Son las dos. Suena la sirena pero nadie se ha dado cuenta. Apresuradamente empiezan a recoger. Entonces aparece An, con el VOKI a medio terminar y y el blog abierto. Los amigos se impacientan.

-Vas a perder el autobús.

-Fuerza la salida y acábalo en casa, le piden sus compañeros.

Cuando la clase se ha quedado vacía la maestra aún tiene que revisar la última entrada en el blog de aula, apagar la pizarra, el ordenador, guardar los libros, los cuadernos, cerrar el cajón. En el correo se acumulan quince VOKIS esperando a ser publicados. Está muy cansada y tiene la garganta irritada pero hoy es una maestra analógica muy feliz.