domingo, 16 de mayo de 2010

FRESAS, NARANJAS Y ROTLLETS EN GUADIX

Llegamos a Guadix sin parar a tomar ni un café enzarzados/as en las discusión que traíamos los ocupantes dcl coche de Lola: Antonio Ramón, Rafael y yo. Cuando bajamos del coche nos quedamos aterid@s de frío. Nadie podía imaginar que las temperaturas fueran tan bajas en el mes de mayo y tuvimos que colocarnos varias capas de ropa.

En el CEP de Guadix, a la cinco en punto (hora muy taurina), comenzamos con una desconferencia presentada por Gregorio Toribio, muy conocido maestro de Abrucena, que nos invita a potachovrizarnos con unas preciosas gafas adquiridas para este evento. Aquí empieza la ronda de fotos que nos acompañará durante todo el EABE y hará que algunas echemos de menos aquellas cámaras con carrete que nos sujetaban el dedito en el botoncito.

A continuación José Luis Castillo toma la palabra para instarnos a elegir entre ojo o culo. Ante el desconcierto generalizado aclara que la organización escolar nos resulta incómoda por lo que debemos apostar por la línea de la comunicación. Por ello, nos ponemos todos los participantes de pie y empezamos a debatir con el mayor número de personas posibles sobre aquello que pensamos que nos impide llegar a donde queremos en la escuela.

Mientras, en una pantalla se muestra a todos los que twittean en el EABE, Diego García transmite el acto en streaming y vamos escribiendo en un procesador de texto lo que se nos va ocurriendo. Lo del streaming y el twitter se repetirá durante todo el Encuentro.

De pronto aparecen unas bandejas de fresas de Huelva que nos vamos tomando en los corrillos de discusión.

A las siete y media, con las espaldas y los pies deshechos (algunos/as ya tenemos más edad de culo que de ojo) emprendemos una visita guiada por el casco histórico de Guadix. En cuanto finaliza la visita volvemos al hotel Bentofail (precioso, encantador, aunque con duras almohadas) y quedamos para cenar en plan boda en el hotel Comercial. En medio de la cena aparece Fernando García Páez del CEIP San Walabonso cargado con fresones de Huelva que tomamos como postre. La cena, acompañada por Lola, Rafa del Castillo, Félix, Antonio Ramón, Antonio González, Isabel, Guillermo fue tan enriquecedora a nivel pedagógico como a nivel nutritivo.

Cuando salimos, era tan tarde y hacía tanto frío, que Lola y yo nos escurrimos hasta nuestras respectivas habitaciones de hotel para probar nuestra enorme cama. Lástima que la almohada fuera tan dura, que no logré conciliar el sueño.

El sábado estábamos citados de nuevo en el CEP, pero en el desayuno ya surgió el debate pedagógico. Como yo había acabado el café me pedí otro para no perder detalle.

A las diez de la mañana comienzan los pecha cuchas. Se invita a votar para dar tres premios en distintas categorías. El premio será una caja de naranjas palmeñas traídas por Aníbal de la Torre.

Éste inaugura la sesión con la presentación “Escuela y punto. Cero”, con la que reflexiona sobre el hecho de que la escuela 2.0 no puede olvidar otras cuestiones como la afectividad y la colaboración.

Martín que imparte Filosofía en Primero de Bachillerato en Vera nos cuenta su experiencia que se recoge en Aula abierta.

María Tejeira (dinamizadora del centro Guadalinfo) de Abla y Asunción (maestra de infantil) nos relatan cómo trabajan acudiendo al centro Guadalinfo con niños y niñas de Infantil.

Paco Fernández, con su pecha idea, considera que la escuela no está sólo en el recinto escolar y nos anima a ejercer un liderazgo transformador.

Fernando García Gutiérrez presenta la candidatura de Marbella para el EABE 11 y recuerda la importancia de fomentar el funcionamiento democrático de los centros. Es preciso empujar por la escuela que queremos.

José Luis Castillo, en una nueva intervención, plantea que los blogs son sólo una herramienta, pues de lo que se trata es de la comunicación

Diego Ojeda nos presenta “Los mandamientos del gurú para aprender lengua” y nos deja un refrán: La lengua es un caudal sabiéndola menear.

Después del café nos dividimos en distintas mesas. Yo me incorporo a la mesa 2, dinamizada por Carmen Cañabate, con el lema: Las nuevas tecnologías al servicio de la palabra.

Muy interesante la aportación de Fernando García Páez que plantea poner la tecnología al servicio de los niños y las niñas.

Tras el almuerzo, Fernando nos impidió echar una merecida siesta porque su presentación incluía música de Rosendo.

A continuación, Manolo Rubia con su pechá cuchá acelerá se plantea porqué parece que no avanzamos y se pregunta si somos endogámicos.

Después contamos con la participación de Sebastián Torres.

Nos reparten unas fotos y al final tendremos que hablar sobre lo que nos sugiere.

Ana Sorolla y Jordi Adell nos ofrecen unos exquisitos rollets que degustamos mientras atendemos a los pecha cuchás.

Fernando Trujillo, Sandra Sáez y Aníbal de la Torre, de Educacontic, nos sorprenden con una performance, nos enredan y nos hacen bailar con la música de La Sirenita.

Después de este momento de jolgorio, Diego García nos plantea la unión entre escuela y sociedad. Según él, la sociedad 2.o necesita una Escuela 2.0, pero una Escuela 2.0 abierta y real para todos/as. El pechá cuchá de Diego ganó el premio en las tres categorías, por lo que se llevó las tres cajas de naranjas.

Paco Tejero, de Profeblog, reflexiona sobre la transparencia TIC. Se pregunta si con estos eventos damos imagen de frikis o animamos a la comunnidad educativa, si estamos produciendo transparencia u opacidad.

Gregorio Toribio nos cuenta su trabajo, especialmente el trabajo colaborativo que está realizando sobre Miguel Hernández y el proyecto Cuéntamelo 2.0.

Antonio González nos habló de su labor en el IADE a través de la plataforma moodle.

Los últimos pechás cuchás corrieron a cargo de Gorka, Eugenia (desde Chile), Alejandro Folch y David Álvarez.

Presentamos las frases con sus respectivas fotos. Me gustó especialmente la de Rafa del Castillo. En su foto aparecía un grupo de mujeres y él explicó que los hombres de aquella familia estaban en el EABE.

Seguro que se me han olvidado muchas personas y muchas ideas pero me quedo con dos cositas:

Muy pocas mujeres en este evento, muy pocas mujeres en las TICS. A la sociedad en general y a la escuela en particular nos queda mucho por trabajar para que la doble jornada no sea un lastre en el desarrollo de las personas.

Por último, me gustaría resaltar el ambiente tan afectuoso y tan distendido, dar las gracias por no pasar todo el tiempo hablando de herramientas y …


GRACIAS POR CREER EN LA MAGIA DE LA EDUCACIÓN*


*No sé quién lo dijo pero fue la mejor frase del EABE 10.



miércoles, 12 de mayo de 2010

UNA NIÑA

Durante las últimas semanas he seguido con asombro las noticias, reportajes, tertulias, artículos de opinión, entradas en blogs, comentarios en facebook y un largo etcétera, sobre la niña expulsada de un instituto madrileño por llevar velo.
Como no tenía una opinión formada al respecto, he escuchado cualquier debate medianamente serio y he leído todo lo que ha caído en mis manos o en la pantalla de mi ordenador.
Por supuesto, yo partía de mis ideas previas. Una de ellas es la repulsa hacia todo lo que implique que la mujer cubra su rostro. Desde muy joven he abominado de esa costumbre tan española por la cual la mujer se casa con la cara oculta por un velo de tul, del brazo de su padre que la entrega a su futuro esposo y amo.
Partiendo de estos principios y como ciudadana que aspira a una educación laica he atendido a los argumentos en este sentido, es decir, los que defendían que en una escuela laica no tiene cabida un velo, que es un símbolo religioso. He mirado por todas partes y no he encontrado la tal escuela laica. Si el gobierno está pagando las clases de religión católica, haciendo perder el tiempo a los niños y las niñas que no la imparten; si todavía hay aulas con crucifijos y maestras que rezan cada mañana; si las vacaciones se organizan en torno a celebraciones católicas como la navidad y la semana santa, ¿de qué escuela laica estamos hablando? ¿Les vamos a impedir llevar crucifijos o medallitas de la virgen del rocío?
También escuché los argumentos que planteaban la cuestión del género, es decir, que el velo es una imposición machista, cuestión con la que estoy de acuerdo. Comprendo y apoyo a las feministas musulmanas en su lucha por no tener que llevar dicha prenda. La familia de Najwa se defiende argumentando que no es una imposición. Con toda seguridad no lo es. Como tampoco obliga nadie a ninguna niña a llevar pendientes. Vaya, pero si son tan pequeñas que no les preguntan si quieren ser marcadas para el resto de sus vidas. Porque un velo se puede quitar pero un agujero en las orejas, no. Tampoco obliga nadie a las mujeres que usan tacones y terminan padeciendo juanetes; ni a las que se someten a cirugía estética; ni a las que pasan hambre constantemente por parecer delgadas; ni a las que se hacen la depilación eléctrica, ni la depilación con cera.
Cuando estaba aturdida por tanto barullo mediático me acordé de F. Ella fue mi alumna hace muchos años. Era simpática, habladora y risueña. Su familia era testigo de Jehová pero ella estaba completamente integrada en el aula. En octavo cambió su carácter. De pronto se mostró irritable, triste, lloraba a menudo. Cuando hablé con ella me confesó que su familia le pedía que tomara una decisión respecto a la religión. Debía elegir libremente si sería testigo de Jehová, como su familia, que, por supuesto, no la presionaba. Tras unos meses de incertidumbre F. eligió de la única manera que una niña de catorce años podía hacer, pero nadie le ahorró aquellos meses de sufrimiento.
En todo este circo que se ha montado en torno a un velo, nadie se ha acordado que debajo había una niña sufriendo.
Por suerte, al final se ha impuesto la lógica de que el derecho a la educación está por encima de velos y religiones. Lástima que nadie haya pensado en proteger a esta niña.

lunes, 3 de mayo de 2010

El tiempo de los maduros, de Mario Andrade

(Un regalo para mi hermano por su 50 cumpleaños)

Conté mis años y descubrí que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante que el que viví hasta ahora.
Me siento como aquel chico que ganó un paquete de golosinas: las primeras las comió con avidez, pero cuando percibió que quedaban pocas, comenzó a saborearlas profundamente.
Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.
Ya no tengo tiempo para soportar absurdas personas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.
Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.
No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.
No tolero a maniobreros y ventajeros.
Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.
Detesto, si soy testigo, de los defectos que genera la lucha por un majestuoso cargo.
Quiero la esencia, mi alma tiene prisa.
Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.
Que sepa reír de sus errores.
Que no se envanezca con sus triunfos.
Que no se considere electa antes de hora.
Que no huya de sus responsabilidades.
Que defienda la dignidad humana.
Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.
Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.
Quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas.
Gente a quien los golpes duros de la vida le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.
Sí… tengo prisa… por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.
Pretendo no desperdiciar parte alguna de las golosinas que me quedan.
Estoy seguro que serán más exquisitas que las que hasta ahora he comido.
Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
Espero que la tuya sea la misma, porque de cualquier manera llegarás.